¿De dónde surgen las ideas en las historias?

Todos tenemos grandes ideas cada día pero hay que atreverse a plasmarlo en el papel, en un lienzo, con tu flauta…

En mi caso trabajar la idea es lo más importante para conseguir buenos resultados en un relato. Si yo me planteo escribir sobre la historia de un niño que va a la escuela y vuelve a su casa, ¿donde está la idea? Un ejercicio es trabajar en dos planos de pensamiento enfrentando dos realidades cuanto más dispares mejor. El contraste de elementos y la atmósfera es la forma de crear que mejor resultados me ha dado.

¿Qué es la idea? Puede ser resumida en una o dos frases y sintentiza la base sobre la cual se inicia la historia.

Un libro que mata es la idea inicial de la novela de Umberto Eco El nombre de la rosa. Muchas veces la idea surge a partir de lo que Gianni Rodari llamó el binomio fantástico. Consiste en reunir dos conceptos de universos diferentes y que genere una idea.

Por ejemplo: una bicicleta voladora, una escuela encantada, un perro que sabe cuando van a matar a alguien… Las variantes son infinitas…

Es cierto que en muchas ocasiones una historia se configura a partir de varias ideas que se articulan para crear el universo al que queremos dar vida. Volviendo al ejemplo de El nombre de la rosa, en la novela existen otras ideas como son la confrontación del mundo medieval y del renacimiento, el contraste entre la luz y la oscuridad, la muerte y la vida… Siempre a partir de conceptos opuestos pero con una idea inicial que motivo la historia. La muerte a través de un libro podría ser hoy en día sustituido por un correo electrónico o una llamada de teléfono…

Ahora es posible recoger ideas en todos lados y basta un teléfono movil para apuntar todas las ideas con una simple fotografía. Más adelante os explicaré cómo la tecnología puede ayudarte a escribir y facilita el trabajo. Aún así soy partidario de mezclar la tecnología con lo tradicional. Siempre  hay que llevar una libreta y un lápiz o boli. ¿Anticuado?  Yo llevo siempre conmigo una pluma, la tinta y una libreta para, de vez en cuando, dejarme llevar y escribir todo lo que se me antoje. Eso da para otro post sobre escritura automática. No importa equivocarse y precisamente esa es la clave para que surjan las mejores ideas. Pero basta con ir a un bar, pasear por un centro comercial y mirar las cosas con la inocencia de un niño.

Todo empieza con una idea que hay que trabajar y moldear hasta dar lugar a una historia.

¿Alguna idea interesante?

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