El rastro de los libros

Se atrevió a despertar en la penumbra. La oscuridad atrapaba las calles bajo los escombros de la batalla. Eran los únicos cuerpos que respiraban agazapados en la plaza, abrazados por el calor de las llamas. Más allá ardían los bloques de viviendas, demasiado cerca del infierno.

Huyeron dejando por la gran avenida. No reconocieron las fachadas y monumentos de lo que fue su ciudad. Sin saber por qué persiguieron el rastro de los libros que huían de las bibliotecas.

Ahora vuelvo cariño. Después una lengua de fuego cayó sobre sus cabezas.

Huyeron del huracán de fuego y horror. Pero ellos arrancaron los niños de las escuelas para implantar las ideologías en el lugar de los escombros.

Aunque estemos aquí y ésta sea nuestra ciudad, nunca volveremos a casa.

Sigue leyendo...

Miradas

En tus ojos veo reflejado el miedo
que siento y que encienden tus miradas,
miradas que detienen el tiempo.
Miedo al saber que si me miras,
mis ojos te dirán todo lo que mi voz calla,
esas palabras que no puedo pronunciar.

Leer más »

Regreso

Después de mucho tiempo vuelvo con la intención de quedarme. No ha sido fácil salir de allí. Los barrotes los

Leer más »