Lavadoring

La nueva moda en algunas ciudades es tirarse desde un balcón dentro de una lavadora.

Quienes han probado el lavadoring aseguran que la experiencia limpia a fondo sus ideas y elimina sus depresiones.  Hoy contamos con la presencia de una parte del cuerpo del pionero en esta actividad.

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¿Cómo empezó su afición en morir en el intento?

La culpa fue de mi amigo Bartolo que practicaba lavadoring en su casa de campo. La mujer le dejo y decidió meterse en la lavadora. Yo lo empujé por el precipicio más cercano y cayó rodando. A pesar de la explosión mi amigo salió con otro color y con mucha energía. De manera que inició una nueva vida como Product Manager en una importante empresa de lejías. A partir de ese día no he dejado de practicar lavadoring pero sigo con dolor de cabeza.

¿Qué le dijo su familia por su afición?

No entendían  por qué me me escondía en la lavadora por las noches. Les molestaba que insistiera tanto que me llevasen a un precipicio.

 

¿Cree Usted en la reencarnación de la marabunda?

No sé a qué viene la pregunta pero sin ninguna  duda el ser humano es una marabunda. Yo escogí ser el más guapo pero me quedé con la cabeza pequeña y por eso puedo entrar en la lavadora. Para el resto del cuerpo uso Mi Color y otros abrasivos.

 

¿Cuándo salto por primera vez?

El lavadoring exige concentración y alguien que te empuje. Todavía no he localizado a alguien que me tire por el gran cañón.


¿Si el agujero de la lavadora fuera pequeño también le sirve?

Siempre tuve la cabeza pequeña. Para eso siempre puedo descuartizarme con la sierra de mi abuela.

 

¡Atención! Esto es sólo un experimiento literario. No experimente con lavadoras ni precipios. No nos hacemos responsables de daños a terceros, a segundos o a primerizos.[/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]

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